Cuento #13. “Amelia”

Amelia se despierta todas las mañanas a la misma hora, sin necesidad de usar el reloj despertador de su mesa de luz ni ese aparatito tan moderno que sus nietos le regalaron para llamarla a cualquier hora. Ya bastante presa la tiene ese telefónito, dice Amelia, como para que encima le diga cuándo despertarse.

Después de bañarse, toma unos mates con tostadas con queso en el balcón con su perro Pituco y se dispone a hacer la gran salida del día. Tendrá algunas otras salidas por la tarde, pero esa de la mañana es sin dudas la más larga y la más importante.

No le gusta cambiar el recorrido hacia la verdulería, aunque tampoco le gusta el recorrido en sí o, mejor dicho, la gente con la que se topa en el camino. ¿Podrá ser que siempre esté ese motoquero sentado despatarrado en la puerta del kiosco de la esquina? Esas cosas en el kiosco de Don Vito no pasaban. Pero ese kiosco nuevo se la da de multinacional y está atiborrado de dulces y de vagos que solo estorban el camino de Amelia, su carrito de compras y Pituco. Amelia pasa por al lado del motoquero y le lanza claras señales de desprecio mientras sigue su rumbo.

“¿Tan difícil es pesar unas manzanas?” Piensa Amelia mientras espera impacientemente a que la empleada de la verdulería de la puerta rosa le prepare su pedido. Cuando finalmente guarda todo en su carro responde a la sonrisa de la empleada con un resoplido.

Amelia vuelve a su casa y después de ver un rato de tele se prepara el almuerzo. Otra vez ninguno de sus nietos llamó, piensa. Del administrador de empresas lo entiende, porque sabe que tiene mucho trabajo siempre, pero ¿me vas a decir que Paulita no puede hacerse un tiempo para hablar con su abuela? Al fin y al cabo lo único que tiene que hacer durante el día es maquillar a alguna que otra persona que sale en la televisión, que al decir verdad pareciera como si estuviesen a cara lavada. Maquillajes eran los de antes, los de los peliculones de la Chiqui. ¿A vos te parece no seguir el camino del padre abogado para estar todo el día ahí rodeada de vagos? Y encima sin llamar a su abuela.

(Sigue en mi libro).

[Este cuento forma parte del libro “#CuentoConVos” publicado bajo el sello de @editorialolivia. Para más información ingresá acá 💜]

2 comentarios

  1. Genial !!!!!! Un Gran Trabajo…👏👏👏.✍
    Que Éste Aislamiento sea Para cambiar..No ser Los Mismos…Limar nuestras Asperezas…Mirar más Allá
    Esa Debe ser La MORALEJA….
    La Moraleja en CUARENTENA😁

    Me gusta

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