«Twice» de Mitch Albom

Si de algo me convenzo cada vez más a través de los años es de que me encantan las novelas que tratan sobre saltos y viajes en el tiempo. La idea de que haya líneas paralelas que contengan distintos escenarios según las consecuencias de nuestras diferentes acciones, me fascina.

Como siempre ocurre en este tipo de historias, los personajes que tienen este «don» o «superpoder», deben seguir ciertas reglas. En el caso de Alfie, el protagonista de «Twice», él puede volver a un momento y repetirlo pero solo puede hacerlo una vez y luego vivir con las consecuencias de lo que haya pasado en esa segunda chance que tuvo. Casi en el centro de la novela está el quid de la cuestión. El detective LaPorta le dice «You know, for people who get to do things over and over, you folks have a lot of regrets» («Sabés qué, para ser personas que pueden hacer las cosas una y otra vez, tienen demasiados remordimientos»). Y Alfie le responde «That’s true. (…) Maybe because the second time, you can’t blame anyone but yourself» («Es verdad. (…) Quizás porque la segunda vez no puedes culpar a nadie más que a vos mismo»).

En la historia se entremezclan dos líneas temporales: en una, Alfie está siendo interrogado por un detective que quiere entender cómo hizo para ganar 2 millones de dólares en un casino en Bahamas. Esta parte se cuenta en tercera persona. La otra consiste en un relato dentro del relato. Más especificamente, un texto que Alfie escribió en un cuaderno dedicado a su jefa. En ese relato, según le dice al detective, está la prueba de que él no cometió ningún delito y que es inocente.

Lo que está de fondo es una hermosa historia de amor entre Alfie y Gianna. Una que nace, crece, va, vuelve, muta, pero siempre está ahí. De hecho a lo largo del libro el autor nos ofrece distintas verdades sobre el amor verdadero. Una de ellas es que lo que buscamos, en el fondo es un corazón que nos abrace incluso después de haber hecho el ridículo; que cuando es bueno, uno no quiere alterarlo; que hace que uno sienta que pertenece a un lugar; y que es capaz de esperar una o más vidas completas.

El libro nos hace reflexionar sobre hasta qué punto sería mejor poder volver al momento que queremos cambiar y en qué medida ese cambio realmente nos llevaría a la felicidad. Cuando empecé el libro me fascinó la idea de poder tener ese poder; cuando lo terminé, me amigué con la simpleza de nuestra propia vida lineal, cruda, imperfecta pero que, al final de cuentas, nos permite aprender de nuestros errores y saborear los aciertos y los grandes momentos. Porque como dice el autor, «There are years you think about for moments, and moments you think about for years» («Hay días en los que piensas por momentos, y momentos en los que piensas durante años».)

Si te gusta leer en inglés, este libro es para vos. Se consigue en Buscalibre.


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